Respuesta breve

No. Isaías 48:16 termina: «y ahora me envió el Señor Dios, y su Espíritu». Algunos cristianos ven aquí tres personas: el Señor Dios, su Espíritu y el Hijo, que es el enviado. Pero en Isaías quien habla cambia a menudo, de Dios (﷾) al profeta, sin aviso. Aquí el profeta dice que ha sido enviado, como hace en Isaías 61:1: «El Espíritu del Señor Dios está sobre mí». Los lectores judíos, desde la antigua paráfrasis aramea hasta Rashi, toman estas palabras como del profeta. Y aun en la lectura cristiana, el enviado está por debajo de Quien lo envía. El mensaje de Isaías es que Dios (﷾) es uno.

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