Respuesta breve
No en todo, según lo que cuenta su propia escritura. En el Gita, Krishna dice que la gente copia todo lo que hace un gran hombre, y que por eso él sigue actuando. Pero el Bhagavata Purana, que cuenta su vida, añade una advertencia. El rey Parikshit pregunta cómo Krishna, que vino a restaurar el dharma (el orden recto de la vida), pudo actuar como actuó con las esposas de otros hombres. El sabio responde que los poderosos no se manchan, igual que el fuego no se mancha. Ninguna persona corriente, dice, debe copiar esos actos ni siquiera con el pensamiento; sigue las palabras de los poderosos. En el islam, los mensajeros de Dios (﷾) son hombres cuya vida entera está hecha para ser seguida. El Corán llama a Muhammad (ﷺ) “un hermoso modelo (de conducta)” (33:21).
Explicación completa
El Gita: la gente copia al grande
En el Gita, Krishna explica a Arjuna por qué un líder debe obrar bien. “Todo lo que hace un gran hombre, eso hacen también los demás hombres. Y la gente sigue todo lo que él acepta como autoridad”. Luego Krishna habla de sí mismo. No tiene nada que ganar en todos los mundos, y aun así sigue actuando. “Porque si en algún momento no me dedicara sin pereza a la acción, los hombres seguirían mi camino por todas partes”. Si dejara de actuar, dice, “estos mundos serían destruidos”. Así que en el Gita la propia conducta de Krishna es un modelo que la gente copia.
“Todo lo que hace un gran hombre, eso hacen también los demás hombres. Y la gente sigue todo lo que él acepta como autoridad.”
“No hay nada, ¡oh hijo de Pritha!, que yo tenga que hacer en (todos) los tres mundos, nada que adquirir que no haya sido adquirido. Aun así me dedico a la acción. Porque si en algún momento no me dedicara sin pereza a la acción, los hombres seguirían mi camino por todas partes, ¡oh hijo de Pritha!”
“Si yo no realizara acciones, estos mundos serían destruidos, yo sería la causa de mezclas de castas y estaría arruinando a estas gentes.”
El Bhagavata: no copies estos actos
El Bhagavata Purana es el relato más querido de la vida de Krishna. Es smriti, la tradición recordada, y su libro décimo cuenta su vida, empezando por su juventud en Vrindavan. En el capítulo 33, después de la danza rasa con las pastoras (gopis), el rey Parikshit plantea una pregunta. Krishna vino a destruir el mal y a restaurar el dharma, y es su portavoz y su guardián. ¿Cómo, entonces, pregunta el rey, pudo actuar como actuó con las esposas de otros hombres? El sabio Shuka responde que una aparente violación del dharma no daña a los poderosos, igual que el fuego lo quema todo y sigue puro. Quien no es poderoso, dice, nunca debe copiarlo, ni siquiera con el pensamiento. Los sabios siguen aquello de su conducta que concuerda con sus palabras.
Después de la danza rasa, el rey Parikshit hace una pregunta al sabio Shuka. El Señor descendió para destruir la irreligión y restaurar el dharma, y es su portavoz, su seguidor y su guardián. ¿Cómo, entonces, pudo actuar contra él tocando a las esposas de otros hombres, y cuál era su propósito (vv. 26-28)? Shuka responde que una aparente violación del dharma no daña a los poderosos, igual que el fuego lo consume todo y sigue puro (v. 29). Quien no es poderoso nunca debe hacer lo mismo, ni siquiera con la mente. Si lo hace por necedad, es destruido, como lo sería cualquiera que no fuera Rudra (Shiva) que bebiera el veneno del océano (v. 30). Las palabras de los poderosos son verdaderas, y una persona sabia sigue aquello de su conducta que concuerda con sus palabras (v. 31).
Dos enseñanzas lado a lado
Esta página no vuelve a contar las historias. Pregunta qué puede hacer con ellas un seguidor. En el Gita, la gente copia lo que hace el gran hombre, y Krishna actúa para que lo hagan. En el Bhagavata, algunos de sus actos nunca deben copiarse, ni siquiera con el pensamiento. Así que un devoto tiene que separar los hechos de Krishna en los que se siguen y los que se dejan. La propia regla del Bhagavata es seguir las palabras de los poderosos, y sus hechos solo donde los dos concuerdan. Un modelo que primero hay que separar no puede ser el modelo para la vida entera.
“Todo lo que hace un gran hombre, eso hacen también los demás hombres. Y la gente sigue todo lo que él acepta como autoridad.”
Después de la danza rasa, el rey Parikshit hace una pregunta al sabio Shuka. El Señor descendió para destruir la irreligión y restaurar el dharma, y es su portavoz, su seguidor y su guardián. ¿Cómo, entonces, pudo actuar contra él tocando a las esposas de otros hombres, y cuál era su propósito (vv. 26-28)? Shuka responde que una aparente violación del dharma no daña a los poderosos, igual que el fuego lo consume todo y sigue puro (v. 29). Quien no es poderoso nunca debe hacer lo mismo, ni siquiera con la mente. Si lo hace por necedad, es destruido, como lo sería cualquiera que no fuera Rudra (Shiva) que bebiera el veneno del océano (v. 30). Las palabras de los poderosos son verdaderas, y una persona sabia sigue aquello de su conducta que concuerda con sus palabras (v. 31).
Un hombre cuya vida entera es el ejemplo
El islam enseña que Dios (﷾) guía a la gente por medio de mensajeros que son hombres como ellos. Al Profeta (ﷺ) se le dijo que dijera: “Yo no soy más que un hombre como vosotros, (pero) me ha llegado la inspiración” (18:110). Como es un hombre, su vida se puede seguir. El Corán dice: “Tenéis ciertamente en el Mensajero de Allah un hermoso modelo (de conducta)” (33:21). Dice a los creyentes: “Así que tomad lo que el Mensajero os asigne, y privaos de aquello que os niegue” (59:7). A su esposa Aisha le preguntaron una vez por su carácter. Ella dijo que su carácter era el Corán (Muslim 746). Sus palabras y sus hechos apuntan en la misma dirección.
“Di: “Yo no soy más que un hombre como vosotros, (pero) me ha llegado la inspiración de que vuestro Allah es un solo Allah: quien espere encontrarse con su Señor, que obre con rectitud y que, en la adoración de su Señor, no admita a nadie como asociado.”
“Tenéis ciertamente en el Mensajero de Allah un hermoso modelo (de conducta) para todo aquel cuya esperanza está en Allah y en el Último Día, y que se dedica mucho a la Alabanza de Allah.”
“Lo que Allah ha concedido a Su Mensajero (y quitado) a la gente de las poblaciones,- pertenece a Allah,- a Su Mensajero y a los parientes y los huérfanos, los necesitados y el viajero; Para que no circule (meramente) entre los ricos de entre vosotros. Así que tomad lo que el Mensajero os asigne, y privaos de aquello que os niegue. Y temed a Allah; pues Allah es severo en el Castigo.”
Sa'd ibn Hisham preguntó a Aisha por el carácter del Profeta (ﷺ). Ella le preguntó si acaso no leía el Corán, y dijo que el carácter del Profeta era el Corán.
Dios (﷾) nunca ordena lo vergonzoso
El Corán habla de personas que hacían cosas vergonzosas y decían que Dios (﷾) se lo había ordenado. Responde: “¡No! Allah nunca ordena lo vergonzoso: ¿decís de Allah lo que no sabéis?” (7:28). En el islam, los mandatos de Dios (﷾) y la vida de Sus mensajeros concuerdan. Tampoco viene Dios (﷾) como hombre a actuar entre la gente: “no hay absolutamente nada semejante a Él” (42:11). La página “¿Se hizo Dios hombre como Rama o Krishna?” estudia esa cuestión a fondo.
“Cuando hacen algo vergonzoso, dicen: “Encontramos a nuestros padres haciéndolo así”; y: “Allah nos lo ordenó así”. Di: “¡No! Allah nunca ordena lo vergonzoso: ¿decís de Allah lo que no sabéis?””
“(Él es) el Creador de los cielos y de la tierra: os ha hecho parejas de entre vosotros mismos, y parejas entre el ganado: por este medio os multiplica: no hay absolutamente nada semejante a Él, y Él es el que oye y ve (todas las cosas).”
La respuesta del islam: el amor se muestra siguiendo
La devoción hindú busca con razón el amor de Dios (﷾). El Corán une ese amor a una vida que cualquiera puede vivir. Dice: “Si de verdad amáis a Allah, seguidme” (3:31). En el islam, el mensajero que enseña el amor a Dios (﷾) es también el modelo de conducta. El islam es una forma de vida completa: la adoración, la familia, el trabajo y la justicia siguen un solo ejemplo. El Corán pide que se le lea con atención y se le ponga a prueba (4:82). Nombra a Muhammad (ﷺ) como mensajero de Dios (﷾) para todas las personas (7:158).
“Di: “Si de verdad amáis a Allah, seguidme: Allah os amará y os perdonará vuestros pecados: porque Allah es Indulgente, el Más Misericordioso”.”
“¿Acaso no reflexionan sobre el Corán (con atención)? Si hubiera procedido de otro que no fuera Allah, sin duda habrían hallado en él mucha discrepancia.”
“Di: “¡Oh hombres! Yo he sido enviado a todos vosotros como el Mensajero de Allah, a Quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra: no hay dios sino Él: es Él Quien da la vida y la muerte. Creed, pues, en Allah y en Su Mensajero, el Profeta iletrado, que cree en Allah y en Sus palabras: seguidle para que (así) seáis guiados.””
Las réplicas, respondidas
Bhagavata Purana 10.33.26-31 — libro 10, capítulo 33, versículos 26-31
Después de la danza rasa, el rey Parikshit hace una pregunta al sabio Shuka. El Señor descendió para destruir la irreligión y restaurar el dharma, y es su portavoz, su seguidor y su guardián. ¿Cómo, entonces, pudo actuar contra él tocando a las esposas de otros hombres, y cuál era su propósito (vv. 26-28)? Shuka responde que una aparente violación del dharma no daña a los poderosos, igual que el fuego lo consume todo y sigue puro (v. 29). Quien no es poderoso nunca debe hacer lo mismo, ni siquiera con la mente. Si lo hace por necedad, es destruido, como lo sería cualquiera que no fuera Rudra (Shiva) que bebiera el veneno del océano (v. 30). Las palabras de los poderosos son verdaderas, y una persona sabia sigue aquello de su conducta que concuerda con sus palabras (v. 31).
Por qué se cita
El Bhagavata dice que los poderosos no se manchan, igual que el fuego no se mancha. Así que Krishna no hizo nada malo.
La respuesta
Esta página no llama malvado a Krishna. Pregunta si se le puede seguir. Los mismos versículos responden que nadie que no sea poderoso puede copiar estos actos, ni siquiera con el pensamiento (10.33.30). Una vida que no debe copiarse no puede ser el ejemplo para vivir. El Corán ofrece una que sí: “un hermoso modelo (de conducta)” (33:21).
Conclusión — Incluso según la propia respuesta del Bhagavata, estos hechos no son para que nadie los siga.
Bhagavata Purana 10.33.37-39 — libro 10, capítulo 33, versículos 37-39
El capítulo continúa. Los pastores, desconcertados por el poder de ilusión del Señor, pensaban que sus esposas estaban en casa a su lado, y por eso no sintieron celos de él (v. 37). Luego Krishna dijo a las gopis que se fueran a casa, y ellas obedecieron aunque no deseaban irse (v. 38). Quien oye o cuenta estos pasatiempos con fe, dice el capítulo, alcanza una devoción pura al Señor y pronto vence la lujuria, la enfermedad del corazón (v. 39).
Por qué se cita
Son pasatiempos espirituales. Oírlos con fe cura la lujuria, así que purifican el corazón.
La respuesta
Entonces el Bhagavata los ofrece como una imagen de devoción, y dice claramente que no se imiten. En el islam, el amor a Dios (﷾) se muestra siguiendo a Su mensajero (3:31). Sus palabras y sus hechos concuerdan: su carácter era el Corán (Muslim 746).
Conclusión — Una historia contada para la devoción pero no para la imitación no da un modelo para la vida.
Bhagavata Purana 5.19.5 — libro 5, capítulo 19, versículo 5
En un himno a Rama cantado por su devoto Hanuman, el Bhagavata dice que el descenso del Señor como mortal no fue solo para matar al Rakshasa, sino también para enseñar a la humanidad. De lo contrario, pregunta, ¿por qué habría de caer la pena sobre aquel que es el alma del universo? Tres versículos más adelante (5.19.8), llama a todos, sean celestiales, Asuras, hombres o monos, a adorar a Hari en la forma humana de Rama.
Por qué se cita
Los hindúes siguen a Rama para la conducta. Krishna es para la devoción.
La respuesta
Entonces el seguidor necesita dos vidas divinas, una para la conducta y otra para el amor. Sin embargo, en el Gita, Krishna dice que la gente copia lo que hace el gran hombre (3:21). En el islam, un solo mensajero muestra las dos cosas: “Si de verdad amáis a Allah, seguidme” (3:31).
Conclusión — El islam une el amor a Dios (﷾) y el modelo para la vida en un solo mensajero.
Corán 33:50 — Surat al-Ahzab (Los coligados), aleya 50
“¡Oh Profeta! Te hemos hecho lícitas tus esposas a quienes has pagado sus dotes; y las que posee tu diestra de entre los prisioneros de guerra que Allah te ha asignado; y las hijas de tus tíos y tías paternos, y las hijas de tus tíos y tías maternos, que emigraron (de La Meca) contigo; y cualquier mujer creyente que consagre su alma al Profeta si el Profeta desea casarse con ella;- esto solo para ti, y no para los Creyentes (en general); Nosotros sabemos lo que les hemos fijado en cuanto a sus esposas y a las cautivas que poseen sus diestras;- para que no haya ninguna dificultad para ti. Y Allah es Indulgente, Misericordiosísimo.”
Por qué se cita
Tu profeta también tenía reglas solo para él (33:50).
La respuesta
Sí, unas pocas normas eran solo para él, y cada una está nombrada, por el Corán o por él. Le son lícitas por la propia palabra de Dios (﷾), en asuntos como el matrimonio o la oración nocturna adicional (33:50; 17:79). Ninguna es una violación de la ley de Dios (﷾) excusada por el poder. En todo lo demás el Corán dice a los creyentes que le sigan (59:7), y lo llama un hermoso modelo (33:21).
Conclusión — Las normas que la palabra de Dios (﷾) hace lícitas para un hombre no son lo mismo que una violación del dharma excusada por el poder.
Perspectivas
El juego del Señor está por encima de nuestras reglas
Krishna es el Señor, y sus hechos son lila, juego divino, no actos sujetos a reglas humanas. El propio Bhagavata dice que los poderosos no se manchan, igual que el fuego no se mancha. La danza rasa muestra el amor puro del alma por Dios, y oírla con fe libra al corazón de la lujuria.
El Bhagavata Purana y las tradiciones vaishnavas que lo siguen
Los poderosos no se manchan con lo que parece una violación del dharma. El fuego lo quema todo y sigue puro (Bhagavata 10.33.29).
Refutación
Entonces estos hechos no son un ejemplo. El mismo pasaje dice que nadie que no sea poderoso puede copiarlos, ni siquiera con el pensamiento (10.33.30). El Corán da un mensajero al que seguir en todo (33:21).
La danza rasa es el amor puro del alma por Dios. El Bhagavata dice que quien la oye con fe vence la lujuria, la enfermedad del corazón (10.33.39).
Refutación
Entonces el capítulo se ofrece como una imagen de devoción, no como un modelo de conducta, y el Bhagavata lo dice al prohibir imitarlo. El Corán une el amor a Dios (﷾) a seguir a Su mensajero (3:31).
En el Gita, Krishna habla de su deber de actuar, no de su juego (lila) en Vrindavan. Son dos clases distintas de hechos.
Refutación
Esa es la separación que describe esta página: algunos hechos de Krishna son un modelo, y otros nunca deben copiarse. En el islam la vida del mensajero no se divide así (33:21).
No se violó ninguna ley: los pastores no sintieron celos, porque cada uno pensaba que su esposa estaba en casa a su lado (10.33.37).
Refutación
La pregunta del rey Parikshit muestra que el propio texto vio una dificultad. Su respuesta no es que no pasara nada. Es que los poderosos no se manchan, y que los demás no deben copiarlos (10.33.29-30).
Rama para la conducta, Krishna para la devoción
Los hindúes no toman cada hecho de Krishna como modelo. Rama, el hombre ideal, muestra cómo vivir; Krishna atrae el corazón hacia Dios.
Una opinión hindú común: a Rama se le llama maryada purushottam, el hombre ideal del dharma
El Bhagavata dice que el Señor vino como el mortal Rama para enseñar a la humanidad (5.19.5). Así que el modelo de conducta es Rama, no el juego de Krishna.
Refutación
Entonces el seguidor necesita una vida divina para la conducta y otra para el amor. Sin embargo, en el Gita, Krishna dice que la gente copia lo que hace el gran hombre (3:21). En el islam, el mensajero que enseña el amor a Dios (﷾) es también el modelo (3:31; 33:21).
El islam no es distinto
El islam también tiene reglas solo para su profeta, y su Dios hace cosas que nadie puede copiar.
Una réplica que dan los hindúes a los musulmanes
El Corán da a Muhammad (ﷺ) una regla matrimonial “solo para ti, y no para los Creyentes” (33:50). Así que el islam también tiene hechos de su profeta que otros no pueden copiar.
Refutación
El islam tiene, en efecto, unas pocas normas solo para el Profeta (ﷺ), y cada una está nombrada, por el Corán o por él. Le son lícitas por la propia palabra de Dios (﷾), en asuntos como el matrimonio o la oración nocturna adicional (33:50; 17:79). Ninguna es una violación de la ley de Dios (﷾) excusada por el poder. En todo lo demás se dice a los creyentes que le sigan (59:7).
En el islam, Dios también hace cosas que nadie puede copiar: juzga y quita la vida.
Refutación
El islam nunca presenta a Dios (﷾) como un hombre que camina entre la gente para ser copiado. Nada es semejante a Él (42:11). Envía hombres como mensajeros para ser seguidos, y nunca ordena lo vergonzoso (7:28).
La perspectiva islámica
Dios (﷾) guía por medio de mensajeros que son hombres, para que su vida entera se pueda seguir. Las palabras y los hechos del Profeta (ﷺ) concuerdan, y Dios (﷾) nunca ordena lo vergonzoso. El amor a Dios (﷾) se muestra siguiendo a Su mensajero.
El Profeta (ﷺ) es un hombre como los demás hombres, al que llegó la revelación. El Corán lo llama un hermoso modelo de conducta.
A los creyentes se les dice que tomen lo que da el Mensajero y dejen lo que prohíbe, y su carácter era el Corán.
Allah (﷾) nunca ordena lo vergonzoso, y nada es semejante a Él.
El amor a Dios (﷾) se muestra siguiendo a Su mensajero, y el Corán pide a cada lector que lo ponga a prueba.