Respuesta breve
Sí. Pablo, un misionero cristiano del siglo I, predicó cosas que Jesús no enseñó. Pablo nunca conoció a Jesús durante su ministerio. Llamó al mensaje que predicaba “mi evangelio”. Cuando un hombre preguntó a Jesús cómo obtener la vida eterna, Jesús le dijo que guardara los mandamientos. Pablo escribió que nadie es justificado, hecho justo ante Dios (﷾), por las obras de la ley. Jesús fue circuncidado, como exigía el pacto de Dios (﷾) con Abraham. Pablo dijo a los creyentes de Galacia que, si se circuncidaban, Cristo no les aprovecharía de nada. La enseñanza de los cristianos de que la muerte de Jesús paga por los pecados se expone en las cartas de Pablo, no en la propia respuesta de Jesús sobre la vida eterna. El Profeta Muhammad (ﷺ) devolvió lo que Jesús enseñó: un solo Dios (﷾), y la obediencia a Sus mandamientos.
Explicación completa
Pablo nunca conoció a Jesús durante su ministerio
Pablo no era uno de los Doce y nunca conoció a Jesús durante su ministerio. Cuando Judas fue sustituido entre los Doce, los discípulos pusieron una condición. El hombre tenía que haber estado con ellos desde el bautismo de Juan hasta el día en que Jesús fue llevado arriba. Pablo dice que recibió su evangelio, la buena noticia que predicaba, no de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo. Lo llama “mi evangelio”. Sus primeras cartas, de hacia el año 50, son los libros más antiguos del Nuevo Testamento. Son más antiguas que cualquiera de los cuatro Evangelios.
“Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurrección.”
“Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”
“En el día en que Dios juzgará los secretos de los hombres por Jesucristo, conforme a mi evangelio.”
Un manual de referencia. Fecha las cartas más antiguas de Pablo hacia el 50 d. C., Marcos hacia el 65-70, Mateo y Lucas hacia el 80-85, y Juan hacia el 90-95, y señala que Jesús hablaba arameo, mientras que los Evangelios fueron escritos en griego por autores que no dan su nombre. También dice que Pablo no conoció a Jesús en vida de este y llegó a la fe solo después de la crucifixión.
Lo que Pablo predicó desde el principio
Hechos es la historia que el Nuevo Testamento cuenta de los primeros creyentes. Dice que, justo después de su conversión, Pablo predicaba en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios. En Atenas, los filósofos le oyeron predicar a Jesús y la resurrección. Le tomaron por un hombre que introducía dioses extraños. El propio Pablo dice que, si Cristo no ha resucitado, su predicación y la fe de ellos son vanas.
“Y en seguida predicaba a Cristo en las sinagogas: que él es el Hijo de Dios.”
“Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos se encontraron con él. Y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de dioses extraños; porque les predicaba a Jesús, y la resurrección.”
“Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, y vana es también vuestra fe.”
El camino a la vida eterna
Un hombre preguntó a Jesús qué cosa buena debía hacer para tener la vida eterna. Jesús respondió: guarda los mandamientos. También dijo que quien quebranta el más pequeño de los mandamientos y así enseña a otros será el más pequeño en el reino. Pablo escribió que por las obras de la ley, las obras que pide la Ley de Moisés, ninguna carne será justificada. También escribió que el hombre es justificado, hecho justo ante Dios (﷾), por la fe sin las obras de la ley. Santiago, en el mismo Nuevo Testamento, se pone del lado de la respuesta de Jesús: el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe.
“Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno, que es Dios: mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”
“De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, este será llamado grande en el reino de los cielos.”
“sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”
“Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley.”
“Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.”
La circuncisión
La circuncisión es el corte del prepucio. Dios (﷾) se la dio a Abraham como pacto perpetuo. Jesús fue circuncidado al octavo día. Pablo dijo a los gálatas que, si se circuncidaban, Cristo no les aprovecharía de nada. Y sin embargo el propio Pablo circuncidó a Timoteo, a causa de los judíos de aquella región. Hechos registra también lo que habían oído los creyentes de Jerusalén. Decían que Pablo enseñaba a los judíos que vivían entre los gentiles (los no judíos) a apartarse de Moisés, “diciéndoles que no circunciden a sus hijos”.
“Este es Mi pacto, que guardaréis, entre Mí y vosotros y tu descendencia después de ti: Todo varón de entre vosotros será circuncidado. Y circuncidaréis la carne de vuestro prepucio; y será por señal del pacto entre Mí y vosotros. Y el de ocho días será circuncidado entre vosotros, todo varón en vuestras generaciones, el nacido en casa, o el comprado con dinero a cualquier extranjero, que no sea de tu descendencia. El nacido en tu casa, y el comprado con tu dinero, tiene que ser circuncidado: y estará Mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. Y el varón incircunciso, cuya carne del prepucio no haya sido circuncidada, esa alma será cortada de su pueblo; ha quebrantado Mi pacto.”
“Y cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido en el vientre.”
“He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo.”
“Pablo quiso que este fuera con él; y tomándolo, lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego.”
“Y se les ha informado acerca de ti, que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apartarse de Moisés, diciéndoles que no circunciden a sus hijos, ni anden según las costumbres.”
La sangre y la cruz
Las cartas de Pablo enseñan que la sangre de Jesús justifica a los creyentes, y que él se hizo maldición por ellos. Cuando a Jesús se le preguntó directamente cómo tener la vida eterna, en Mateo, Marcos y Lucas, no mencionó en absoluto una muerte por los pecados. La Ley dice que cada uno morirá por su propio pecado. Ezequiel dice que, cuando el impío se aparta de sus pecados, no le serán recordados, y vivirá. Jesús contó la parábola del hijo perdido, llamado también el hijo pródigo. El padre corre al encuentro de su hijo que vuelve, se echa sobre su cuello y le besa. No se hace ningún sacrificio, y nadie es castigado en lugar del hijo. Jesús dijo a los fariseos, un partido religioso judío estricto, que Dios (﷾) quiere misericordia, no sacrificio. El propio sacrificio del islam en el Eid no es ningún pago por el pecado. El Corán dice: “No es su carne ni su sangre lo que llega a Allah: es vuestra piedad lo que Le llega”.
“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.”
“Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero):”
“Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno, que es Dios: mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”
“Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos morirán por los padres; cada uno morirá por su propio pecado.”
“El alma que pecare, esa morirá. El hijo no llevará la iniquidad del padre, ni el padre llevará la iniquidad del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.”
“Mas si el impío se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos, e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió no le serán recordadas: en su justicia que hizo vivirá.”
“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a compasión, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.”
“Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.”
“No es su carne ni su sangre lo que llega a Allah: es vuestra piedad lo que Le llega: así os los ha sometido, para que glorifiquéis a Allah por Su Guía hacia vosotros y anunciéis la buena nueva a todos los que obran el bien.”
| Pregunta | Jesús | Pablo |
|---|---|---|
| Cómo alcanzar la vida eterna | Guardar los mandamientos | No por las obras de la ley, sino por la fe |
| La circuncisión | Fue circuncidado al octavo día | Si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo |
| Su muerte por los pecados | No la menciona cuando le preguntan por la vida eterna | Los creyentes son justificados por su sangre |
Lo que dicen los cristianos sobre Pablo
Los cristianos sostienen que Pablo predicó el mismo evangelio que los discípulos que conocieron a Jesús. Señalan que Santiago, Pedro y Juan dieron a Pablo la diestra en señal de comunión. Dicen que Pablo transmitió lo que él mismo había recibido: que Cristo murió por nuestros pecados. También señalan el dicho de Jesús de que vino a dar su vida en rescate por muchos.
“Y cuando Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, reconocieron la gracia que me había sido dada, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de comunión, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.”
“Porque os entregué en primer lugar lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras;”
“Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
La religión que enseñó Jesús
El Corán dice que Jesús dijo a su pueblo solo lo que Dios (﷾) le ordenó: adorad a Allah (﷾), mi Señor y vuestro Señor. Sus discípulos respondieron que creían en Allah (﷾) y se llamaron a sí mismos musulmanes, los que se someten a Dios (﷾). El Profeta Muhammad (ﷺ) mantuvo la circuncisión como parte de la naturaleza original, como había hecho Jesús.
““Nunca les dije sino lo que Tú me ordenaste decir, a saber: ‘Adorad a Allah, mi Señor y vuestro Señor’; y fui testigo sobre ellos mientras habité entre ellos; cuando Tú me elevaste, Tú fuiste el Vigilante sobre ellos, y Tú eres testigo de todas las cosas.”
“Cuando Jesús percibió la Incredulidad de parte de ellos, dijo: “¿Quiénes serán mis ayudantes en (la obra de) Allah?”. Dijeron los discípulos: “Nosotros somos los ayudantes de Allah: creemos en Allah, y sé tú testigo de que somos musulmanes.”
Abu Hurayra relata que el Profeta (ﷺ) mencionó la circuncisión en primer lugar entre cinco prácticas de la disposición natural (fitra).
Versículo a versículo
Gálatas 2:9 — Epístola a los Gálatas, capítulo 2, versículo 9
“Y cuando Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, reconocieron la gracia que me había sido dada, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de comunión, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión.”
Por qué se cita
Las columnas de la iglesia de Jerusalén, Santiago, Pedro y Juan, aceptaron el evangelio de Pablo.
La respuesta
El mismo pasaje reparte la tarea: Pablo a los gentiles, Pedro a los de la circuncisión. En Antioquía la comunión se rompió. Cuando llegaron hombres de parte de Santiago, Pedro dejó de comer con los gentiles. Pablo se le opuso cara a cara. Años después, Santiago y los ancianos dijeron a Pablo que miles de judíos creyentes eran todos celosos de la ley. Habían oído que Pablo enseñaba a los judíos a apartarse de Moisés.
Conclusión — El apretón de manos no zanjó la cuestión. Pedro y Pablo chocaron abiertamente en Antioquía, y los creyentes de Jerusalén siguieron siendo celosos de la ley.
1 Corintios 15:3 — Primera Epístola a los Corintios, capítulo 15, versículo 3
“Porque os entregué en primer lugar lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras;”
Por qué se cita
Pablo solo transmitió lo que los primeros creyentes ya enseñaban: que Cristo murió por nuestros pecados.
La respuesta
Pablo no dice aquí de quién lo recibió. Lo dijera quien lo dijera primero, no es la respuesta de Jesús. Cuando a él mismo se le preguntó cómo tener la vida eterna, nombró los mandamientos, no una muerte por los pecados.
Conclusión — La propia respuesta de Jesús sobre la vida eterna no dice nada de una muerte por los pecados.
Marcos 10:45 — Evangelio de Marcos, capítulo 10, versículo 45
“Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Por qué se cita
El propio Jesús dijo que vino a dar su vida en rescate por muchos, así que la expiación es enseñanza suya, no de Pablo.
La respuesta
Son los dichos de Marcos 10:45 y Mateo 26:28. Ninguno de los dos hace de la fe en una muerte por los pecados la condición de la vida eterna. Cada vez que en los tres primeros Evangelios se pregunta a Jesús cómo tener la vida eterna, él remite a los mandamientos y a seguirle.
Conclusión — En Mateo, Marcos y Lucas, cada vez que se pregunta a Jesús cómo tener la vida eterna, él remite a los mandamientos y a seguirle. Nunca hace de la fe en una muerte por los pecados la condición.
Perspectivas
Cristiana mayoritaria
Los cristianos sostienen que Pablo fue un apóstol, llamado por Cristo resucitado. Dicen que predicó el mismo evangelio que Pedro, Santiago y Juan, y que sus cartas son Escritura.
Los dirigentes de la iglesia de Jerusalén, Santiago, Pedro y Juan, dieron a Pablo la diestra en señal de comunión.
Refutación
Aceptemos que se dieron la mano. El mismo pasaje reparte la tarea: Pablo a los gentiles, Pedro a los judíos. Después, en Antioquía, Pedro dejó de comer con los gentiles, y Pablo se le opuso cara a cara. Años más tarde, Santiago y los ancianos dijeron a Pablo que miles de judíos creyentes eran celosos de la ley.
Pablo dice que transmitió lo que había recibido: que Cristo murió por nuestros pecados.
Refutación
Aceptemos que Pablo lo transmitió. En este versículo no dice de quién lo recibió. Lo dijera quien lo dijera primero, no es la respuesta de Jesús. Cuando a él mismo se le preguntó cómo tener la vida eterna, nombró los mandamientos, no una muerte por los pecados.
La perspectiva islámica
Jesús enseñó un solo Dios (﷾) y la obediencia a Sus mandamientos. Pablo nunca le conoció durante su ministerio. Pablo predicó un evangelio distinto, en el que salva la fe en que Jesús murió por los pecados, y es el evangelio de Pablo el que predican las iglesias. El Profeta Muhammad (ﷺ) restableció la religión de Jesús.
Pablo nunca conoció a Jesús durante su ministerio. Así que no cumplía la condición que los discípulos pusieron para el hombre que sustituyó a Judas entre los Doce.
Pablo dice que su evangelio le llegó no de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo, y lo llama “mi evangelio”. Una revelación que alguien afirma haber recibido se prueba viendo si concuerda con lo que enseñaron los profetas de Dios (﷾). El evangelio de Pablo se aparta de la propia respuesta de Jesús sobre la vida eterna.
La Segunda Carta a Timoteo, escrita en nombre de Pablo, dice que Jesús resucitó de los muertos “conforme a mi evangelio”. Pablo dice que sin la resurrección su predicación es vana.
Jesús remitió a los mandamientos al hombre que preguntó por la vida eterna. Pablo dice que nadie es justificado por las obras de la ley.
Jesús fue circuncidado bajo un pacto perpetuo. Pablo dijo que, con la circuncisión, Cristo no aprovecha de nada, y aun así circuncidó a Timoteo.
El evangelio que se predica hoy en las iglesias es el evangelio de Pablo, no el que Jesús dio cuando se le preguntó. Enseña la salvación por la fe en que Jesús murió por los pecados.
Antes de Pablo, la Ley y los Profetas hacían que cada persona cargara con su propio pecado y prometían el perdón a quien se arrepiente. Jesús citó las palabras de Dios (﷾) “misericordia quiero, y no sacrificio”.
El Corán enseña que Jesús llamó a la gente a adorar solo a Allah (﷾), y que sus discípulos eran musulmanes.