Respuesta breve
Sí, según las palabras del propio capítulo, y la Biblia nunca se lo reprocha. Jefté prometió al Señor en holocausto lo que saliera de su puerta a recibirlo. Salió su hija, que era hija única. Dos meses después “hizo con ella conforme al voto”. Hizo el voto justo después de que el Espíritu del Señor viniera sobre él. La Ley dice que el Señor aborrece la quema de hijos e hijas, y aun así ningún versículo condena a Jefté. El Nuevo Testamento incluso lo nombra entre sus héroes de la fe. El islam prohíbe tanto el voto como el acto. El Profeta (ﷺ) enseñó que un voto de desobedecer a Dios (﷾) no debe cumplirse, y el Corán dice que quienes matan a sus hijos están perdidos.
Explicación completa
El voto y lo que siguió
El Espíritu del Señor vino sobre Jefté. Justo después, hizo su voto. Prometió un holocausto, un sacrificio que se quema entero sobre el altar. Después el Señor le dio la victoria. Su hija única salió a recibirlo, y él dijo que no podía retractarse de su palabra.
“Y el Espíritu del Señor vino sobre Jefté, y atravesó Galaad y Manasés, y de allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón.”
“Y Jefté hizo voto al Señor, y dijo: Si sin falta entregas a los hijos de Amón en mis manos, Entonces será que cualquiera que salga de las puertas de mi casa a recibirme, cuando yo vuelva en paz de los hijos de Amón, ciertamente será del Señor, y lo ofreceré en holocausto.”
“Y pasó Jefté a los hijos de Amón para pelear contra ellos; y el Señor los entregó en sus manos.”
“Y volvió Jefté a Mizpa, a su casa, y he aquí, su hija salió a recibirlo con panderos y danzas: y ella era su única hija; fuera de ella no tenía hijo ni hija. Y aconteció que cuando él la vio, rasgó sus vestidos, y dijo: ¡Ay, hija mía! en gran manera me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque he abierto mi boca al Señor, y no podré retractarme.”
“Conforme al voto”
Pasados dos meses ella volvió, y él hizo con ella lo que había prometido. Las hijas de Israel iban cada año a llorarla. El texto lo cuenta y no emite ningún juicio sobre él.
“Y él dijo: Ve. Y la dejó ir por dos meses: y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. Y aconteció que al cabo de los dos meses volvió a su padre, quien hizo con ella conforme al voto que había hecho: y ella no conoció varón. Y fue costumbre en Israel, Que las hijas de Israel iban cada año a endechar a la hija de Jefté galaadita cuatro días en el año.”
Cómo se leía el relato en el siglo I
Josefo, un historiador judío del siglo I, leyó el capítulo tal como está. Escribió que Jefté ofreció a su hija en holocausto, una ofrenda ni conforme a la Ley ni aceptable a Dios (﷾).
Al volver a contar Jueces 11 en el siglo I, Josefo dice que, cumplidos los dos meses, Jefté sacrificó a su hija en holocausto, y lo llama una ofrenda que no era conforme a la ley ni aceptable a Dios.
Lo que dice la Ley sobre quemar a los hijos
La Ley de Moisés llama a la quema de hijos e hijas una “abominación”, algo odioso que el Señor aborrece. En el libro de Jeremías, Dios (﷾) dice que nunca lo mandó y que nunca pasó por Su mente.
“No harás así al Señor tu Dios: porque toda abominación para el Señor, que Él aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses.”
“Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas; cosa que yo no les mandé, ni subió en mi corazón.”
Jefté en el Nuevo Testamento
Hebreos, una carta del Nuevo Testamento, nombra a Jefté junto a Sansón, David y Samuel. Dice que estos hombres hicieron grandes cosas “por fe”. No dice ni una palabra de reproche por su voto.
“¿Y qué más digo? porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, y de Barac, y de Sansón, y de Jefté; de David también, y de Samuel, y de los profetas: Que por fe conquistaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,”
Un voto de hacer el mal no se cumple
El Profeta (ﷺ) enseñó que un voto de desobedecer a Allah (﷾) no debe llevarse a cabo. Así que ningún musulmán podría quedar obligado por un voto como el de Jefté. El Corán llama gran pecado a matar a los hijos y dice que quienes los matan están perdidos. El relato de Abraham en el Corán es distinto. Allah (﷾) lo puso a prueba mediante una visión, luego lo llamó y rescató a su hijo con un gran sacrificio. La prueba la detuvo el propio Allah (﷾), y no murió ningún niño.
Aisha relata que el Profeta (ﷺ) dijo: quien haga voto de obedecer a Allah, que cumpla ese voto y lo obedezca; y quien haga voto de desobedecer a Allah, que no lo desobedezca.
“No matéis a vuestros hijos por temor a la pobreza: Nosotros les proveeremos el sustento a ellos y también a vosotros. En verdad, matarlos es un gran pecado.”
“Perdidos están los que matan a sus hijos, por necedad, sin conocimiento, y prohíben el alimento que Allah les ha provisto, inventando (mentiras) contra Allah. Ciertamente se han extraviado y no han seguido guía alguna.”
“Luego, cuando (el hijo) alcanzó (la edad del) trabajo (serio) con él, dijo: “¡Oh hijo mío! Veo en visión que te ofrezco en sacrificio: ¡Mira ahora cuál es tu parecer!”. (El hijo) dijo: “¡Oh padre mío! ¡Haz lo que se te ordena: me encontrarás, si Allah así lo quiere, practicando la Paciencia y la Constancia!”.”
“Así, cuando ambos hubieron sometido sus voluntades (a Allah), y él lo hubo tendido postrado sobre la frente (para el sacrificio), le llamamos: “¡Oh Abraham! “¡Ya has cumplido la visión!”. Así, en verdad, recompensamos a los que obran bien. Pues esta fue evidentemente una prueba. Y lo rescatamos con un sacrificio trascendental:”
Versículo a versículo
Jueces 11:38-40 — Nevi'im, Shoftim, capítulo 11, versículos 38-40
“Y él dijo: Ve. Y la dejó ir por dos meses: y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes. Y aconteció que al cabo de los dos meses volvió a su padre, quien hizo con ella conforme al voto que había hecho: y ella no conoció varón. Y fue costumbre en Israel, Que las hijas de Israel iban cada año a endechar a la hija de Jefté galaadita cuatro días en el año.”
Por qué se cita
Ella lloró su virginidad y “no conoció varón”. Jefté la entregó al servicio de Dios de por vida, sin casarse. No la mató.
La respuesta
El voto era “lo ofreceré en holocausto”, y un holocausto se quema sobre el altar. El texto dice que hizo con ella “conforme al voto”. Después las mujeres de Israel la lloraban cada año. Josefo, en el siglo I, lo leyó como un sacrificio. Algunos leen la “y” del versículo 31 como “o”, de modo que una persona sería consagrada y un animal quemado. Pero el voto era una sola promesa sobre “cualquiera que salga de las puertas de mi casa a recibirme”. Lo que saliera “ciertamente será del Señor, y lo ofreceré en holocausto”.
Conclusión — Las propias palabras del capítulo, un holocausto cumplido conforme al voto, describen una muerte.
Hebreos 11:32-33 — Epístola a los Hebreos, capítulo 11, versículos 32-33
“¿Y qué más digo? porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, y de Barac, y de Sansón, y de Jefté; de David también, y de Samuel, y de los profetas: Que por fe conquistaron reinos, obraron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,”
Por qué se cita
Hebreos alaba la fe de Jefté en la batalla, como alaba a Sansón, sin aprobar su voto.
La respuesta
Hebreos no dice ni una palabra de reproche, y Jueces tampoco. El Espíritu del Señor vino sobre Jefté justo antes del voto, y el Señor le dio la victoria justo después. Ningún versículo lo reprende por su nombre, y el único veredicto que le da es la alabanza.
Conclusión — Ningún versículo condena a Jefté por su nombre, mientras que la Ley condena lo que hizo.
Perspectivas
Lecturas cristianas
Muchos comentaristas cristianos sostienen que Jefté entregó a su hija al servicio de Dios de por vida, sin casarse, y que no la mató. Otros aceptan que murió. Dicen que Hebreos alaba la fe de Jefté en la batalla, no su voto.
El capítulo subraya que ella “lloró su virginidad” y “no conoció varón”. Algunos leen esto como una vida de virginidad consagrada y no como una muerte.
Refutación
El texto sí menciona su virginidad. Pero el voto era un holocausto, y el capítulo dice que él hizo con ella “conforme al voto”. Josefo, en el siglo I, lo leyó como un sacrificio.
Hebreos honra la fe de hombres imperfectos como Sansón y Jefté sin aprobar todo lo que hicieron.
Refutación
Hebreos sí honra a hombres que no eran perfectos. Pero no dice ni una palabra de reproche, y Jueces tampoco. Ningún versículo lo reprende por su nombre, y el único veredicto que le da es la alabanza, mientras que su Ley condena el acto.
La perspectiva islámica
La Biblia recoge un sacrificio humano hecho a Dios (﷾) en cumplimiento de un voto. Alaba al hombre que lo hizo y en otro lugar llama a ese mismo acto una abominación. El islam prohíbe tanto el voto como el acto. El Profeta (ﷺ) dijo que un voto pecaminoso no debe cumplirse, y el Corán condena que se mate a los hijos. La prueba de Abraham la detuvo el propio Allah (﷾), y su hijo fue rescatado (37:107).
Jefté prometió un holocausto al Señor e hizo con su única hija “conforme al voto”.
El voto llegó justo después de que el Espíritu del Señor viniera sobre él. Y después el Señor le dio la victoria.
La Ley llama a la quema de hijos e hijas una abominación que el Señor aborrece.
Hebreos nombra a Jefté entre los héroes de la fe y no dice nada en contra de su voto.
Josefo fue un historiador judío del siglo I. Volvió a contar el relato, y dice que Jefté la sacrificó en holocausto.
En el islam, un voto de desobedecer a Allah (﷾) no debe cumplirse. Y matar a los hijos es un gran pecado.
En el Corán, Abraham fue probado mediante una visión, y Allah (﷾) lo detuvo. Su hijo fue rescatado con un gran sacrificio.