Respuesta breve
No. En Juan 8:58 Jesús dice: “Antes que Abraham fuese, yo soy”. Los cristianos oyen el nombre de Dios (﷾) en “yo soy”. Pero en el griego de Juan, “yo soy” es ego eimi, dos palabras de uso diario. En el capítulo siguiente, un ciego al que Jesús curó dice esas mismas dos palabras de sí mismo. Nadie piensa que estuviera afirmando ser Dios. En el Antiguo Testamento griego, el nombre que Dios (﷾) da a Moisés es ho on, “el que es”. Jesús no lo dijo. Existir antes que Abraham tampoco convertiría a nadie en Dios (﷾). Y la Biblia habla de personas conocidas por Dios (﷾) antes de nacer, como Jeremías. En la misma conversación, dieciocho versículos antes, Jesús se llama a sí mismo “hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios”. El islam enseña que Jesús fue un siervo y profeta de Dios (﷾).
Explicación completa
Cómo leen los cristianos el versículo
Los cristianos leen Juan 8:58 como una afirmación de existencia eterna. Oyen en “yo soy” el nombre que Dios (﷾) dio a Moisés en la zarza ardiente, donde Dios (﷾) le habló por primera vez. O bien oyen el simple “yo soy” que Dios (﷾) dice de Sí mismo en el griego de Isaías. Señalan también que la multitud tomó piedras justo después.
“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”
“Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo, atravesando por en medio de ellos, y así se fue.”
“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
En el Antiguo Testamento griego Dios dice a Israel que son Sus testigos, “para que sepáis y creáis y entendáis que ego eimi”, “yo soy”, sin ninguna palabra que complete el “yo soy”.
Lo que dice realmente el griego
Juan escribió su Evangelio en griego. Las palabras de Jesús en 8:58 son ego eimi, la forma corriente de decir “yo soy” o “soy yo”. La traducción griega de la Torá, los cinco primeros libros de la Biblia, se hizo siglos antes de Jesús. Da las palabras de Dios (﷾) a Moisés como ego eimi ho on. El nombre que Moisés debe llevar al pueblo es ho on, “el que es”. Jesús no dijo ho on. Si hubiera querido reclamar el nombre de Dios (﷾), faltan precisamente las palabras que lo contienen. Algunos señalan en cambio a Isaías, donde en griego Dios (﷾) dice de Sí mismo ego eimi. Pero las palabras por sí solas no pueden sostener esa afirmación. El ciego curado dice exactamente el mismo ego eimi, sin nada detrás, en Juan 9:9. Quién habla, y lo que dice a continuación, deciden lo que significan las palabras.
“Unos decían: Él es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.”
En el Antiguo Testamento griego Dios dice a Moisés “ego eimi ho on”, “Yo soy el que es”, y el nombre que Moisés ha de dar al pueblo es “ho on”, “el que es”: “ho on me ha enviado a vosotros”.
“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”
En el Antiguo Testamento griego Dios dice a Israel que son Sus testigos, “para que sepáis y creáis y entendáis que ego eimi”, “yo soy”, sin ninguna palabra que complete el “yo soy”.
| Quién habla | Las palabras griegas |
|---|---|
| Dios (﷾) a Moisés, en el Antiguo Testamento griego (Éxodo 3:14) | ego eimi ho on, “Yo soy el que es”. El nombre que da a Moisés es ho on, “el que es”. |
| Jesús (Juan 8:58) | ego eimi, “yo soy”: no el nombre ho on que Dios (﷾) da a Moisés |
| El ciego sanado (Juan 9:9) | ego eimi, las mismas dos palabras |
Jesús no usa el nombre ho on. Y ser conocido por Dios (﷾) antes de nacer no hace Dios a nadie: Dios (﷾) conoció a Jeremías antes de formarlo en el vientre.
Existir antes de nacer no es ser Dios
La Biblia habla de personas que existían en el conocimiento y el plan de Dios (﷾) antes de nacer. Dios (﷾) conoció a Jeremías y lo designó profeta antes de formarlo en el vientre. Pablo, un misionero cristiano del siglo I, dice que Dios (﷾) habla de las cosas que aún no son “como si fuesen”. Un musulmán lee “antes que Abraham fuese, yo soy” de la misma manera. Algunos cristianos señalan el cambio de verbo. Abraham “llegó a ser”, mientras que Jesús dice “yo soy”. Pero el presente griego es la forma corriente de hablar de un estado que empezó antes y que continúa. En Juan 14:9 Jesús dice: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros?”. El verbo griego allí es el mismo presente eimi. E incluso si Jesús existió antes que Abraham, eso lo haría anterior a Abraham. No lo haría eterno ni Dios (﷾).
“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta a las naciones.”
“(Como está escrito: Te he puesto por padre de muchas naciones) delante de aquel a quien creyó, Dios, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son como si fuesen.”
“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”
“Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”
Cómo se llamó Jesús a sí mismo en la misma conversación
Dieciocho versículos antes de 8:58, Jesús habla a la misma multitud. Se describe como un hombre que les dijo la verdad que oyó de Dios (﷾). Antes aún, en 8:28, dice “yo soy”. En el mismo momento dice que nada hace por sí mismo, sino que habla según le enseñó su Padre. Así que en esta misma conversación, Jesús explica su propio “yo soy” como las palabras de un hombre enseñado por Dios (﷾).
“Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.”
“Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que, según me enseñó mi Padre, así hablo.”
Por qué la multitud tomó piedras
Juan 8:59 no dice por qué la multitud tomó piedras. Dos capítulos después la acusación se formula claramente: “tú, siendo hombre, te haces Dios”. Jesús respondió con los Salmos, el libro judío de cantos y oraciones. Allí la Escritura llama “dioses” a hombres, aquellos “a quienes vino la palabra de Dios”. Dijo que lo que afirmaba era ser el Hijo de Dios. La Biblia da ese título también a otros. A Adán se le llama hijo de Dios, a Israel, hijo primogénito de Dios (﷾), y a los pacificadores hijos de Dios. Jesús dijo también que Jerusalén había apedreado a los profetas que le fueron enviados. Ninguno de ellos había afirmado ser Dios. La ira de una multitud muestra solo que rechazó al que hablaba. Lo que él afirmaba lo muestran sus propias palabras, no aquello de lo que lo acusaron sus enemigos.
“Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo, atravesando por en medio de ellos, y así se fue.”
“Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.”
“Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y la escritura no puede ser quebrantada, ¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?”
“Que fue hijo de Enós, que fue hijo de Set, que fue hijo de Adán, que fue hijo de Dios.”
“Y dirás a Faraón: Así dice el Señor: Israel es mi hijo, mi primogénito:”
“Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.”
“¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!”
Lo que el Corán dice que es Jesús
El Corán recoge a Jesús hablando de sí mismo como un siervo de Allah (﷾) a quien Dios (﷾) hizo profeta. Dice que fue un siervo al que Dios (﷾) favoreció y puso como ejemplo para los Hijos de Israel.
“Él dijo: “Ciertamente soy un siervo de Allah: Él me ha dado la revelación y me ha hecho profeta;”
“No era más que un siervo: le concedimos Nuestro favor y lo hicimos un ejemplo para los Hijos de Israel.”
Versículo a versículo
Juan 8:58 — Evangelio de Juan, capítulo 8, versículo 58
“Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.”
Por qué se cita
Los cristianos leen “yo soy” como el nombre divino de Éxodo 3:14, de modo que Jesús afirma ser el Dios que habló a Moisés.
La respuesta
En el griego que escribió Juan, Jesús dice solo ego eimi. El nombre en el Éxodo griego es ho on, y Jesús no lo usa. El ciego curado dice ego eimi en Juan 9:9. En Juan 8:28 el propio “yo soy” de Jesús va seguido de “nada hago por mí mismo”. Algunos señalan el simple ego eimi que Dios (﷾) dice en el griego de Isaías. Se encuentran con el mismo problema: el ciego curado dice el mismo ego eimi simple, un capítulo después, en el mismo Evangelio.
Conclusión — Jesús dice dos palabras griegas corrientes que cualquiera podía decir. No son el nombre de Dios (﷾) y no muestran que Jesús sea Dios.
Juan 8:59 — Evangelio de Juan, capítulo 8, versículo 59
“Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo, atravesando por en medio de ellos, y así se fue.”
Por qué se cita
La multitud intentó apedrear a Jesús, así que entendieron que afirmaba ser Dios.
La respuesta
El versículo no da ninguna razón. Cuando la acusación se puso en palabras en Juan 10:33, Jesús respondió con los Salmos. Dijo que lo que afirmaba era ser el Hijo de Dios. La Biblia da ese título también a otros. A Adán se le llama hijo de Dios, a Israel, hijo primogénito de Dios (﷾), y a los pacificadores hijos de Dios. Antes, en Juan 8, se había llamado a sí mismo un hombre que oyó la verdad de Dios (﷾).
Conclusión — La ira de la multitud no es la afirmación del propio Jesús, y sus propias palabras describen a un hombre enviado por Dios (﷾).
Perspectivas
Cristiana mayoritaria
Jesús existió antes que Abraham porque es el Hijo eterno de Dios. Su “yo soy” retoma el nombre que Dios reveló a Moisés. El intento de la multitud de apedrearlo muestra que oyeron una afirmación de ser Dios.
En Juan 8:58 Jesús dice “Antes que Abraham fuese, yo soy”, que los cristianos leen como una afirmación de existencia eterna.
Refutación
Juan sí recoge estas palabras, pero ser conocido por Dios (﷾) antes de nacer, como lo fue Jeremías, no hace Dios a nadie. El presente griego puede describir simplemente un estado que empezó antes y que continúa. Incluso una existencia real antes de Abraham lo haría anterior a Abraham, no eterno ni Dios (﷾).
Los cristianos leen el “yo soy” de Jesús como un eco de las palabras de Dios a Moisés en Éxodo 3:14.
Refutación
El nombre que Dios (﷾) da a Moisés en el Éxodo griego es ho on, y Jesús no lo dice. El ciego curado dice el mismo ego eimi en Juan 9:9. Así que el simple ego eimi, que Dios (﷾) también dice en el griego de Isaías, no es por sí solo el nombre de Dios (﷾).
La multitud intentó apedrear a Jesús justo después de que lo dijera. Los cristianos lo toman como prueba de que oyeron una afirmación de ser Dios.
Refutación
Juan 8:59 no da ninguna razón. Cuando la acusación se puso en palabras en Juan 10:33, Jesús respondió con los Salmos que lo que afirmaba era ser el Hijo de Dios. Jerusalén también apedreó a profetas que nunca afirmaron ser Dios.
La perspectiva islámica
Jesús fue un siervo y profeta de Dios (﷾). Juan 8:58 usa palabras griegas corrientes, no el nombre de Dios (﷾). Existir en el plan de Dios (﷾) antes que Abraham no convierte a nadie en Dios (﷾).
El griego ego eimi es habla corriente: el ciego curado dice las mismas palabras de sí mismo en Juan 9:9.
En el Antiguo Testamento griego, el nombre que Dios (﷾) da a Moisés es ho on, “el que es”. Jesús no lo dice en Juan 8:58.
La Biblia dice que Dios (﷾) conoció a Jeremías y lo designó profeta antes de formarlo en el vientre. Nadie piensa que eso convierta a Jeremías en Dios (﷾).
Pablo dice que Dios (﷾) llama a las cosas que aún no son como si fuesen. Así que la existencia en el plan de Dios (﷾) viene antes del nacimiento.
En la misma conversación Jesús se llama a sí mismo un hombre que dijo la verdad que oyó de Dios (﷾).
En Juan 8:28, justo después de su “yo soy”, Jesús dice que nada hace por sí mismo.
Cuando lo acusaron de hacerse Dios, Jesús citó el Salmo que llama “dioses” a los hombres a quienes vino la palabra de Dios (﷾). Dijo que lo que afirmaba era ser el Hijo de Dios. La Biblia da ese título también a Adán y a Israel, y llama hijos de Dios a los pacificadores.
Jerusalén apedreó a profetas anteriores que nunca afirmaron ser Dios. Así que un apedreamiento muestra rechazo, no una afirmación de divinidad.
El Corán enseña que Jesús fue un siervo de Allah (﷾) y un profeta, no Dios.