Respuesta breve
Porque el islam pide que lo que escuchamos, como lo que decimos y hacemos, nos acerque a Dios (﷾), no que nos aleje de Él. No está en contra de la alegría ni de una voz hermosa. El Profeta (ﷺ) dejó que unas niñas cantaran y tocaran el daff, un pandero, en Eid y en una boda (Muslim 892b; Bukhari 5147), y su poeta recitaba en su mezquita (Bukhari 3212). Aquello de lo que el islam se aparta son dos cosas. La primera, las palabras que llaman al pecado, o que dan a alguien lo que pertenece solo a Dios (﷾). Cuando una niña cantó que el Profeta (ﷺ) sabía lo que ocurriría mañana, él la detuvo, porque solo Dios (﷾) conoce lo oculto (27:65). La segunda, los instrumentos musicales. El Profeta (ﷺ) los nombró entre las cosas que algunos de sus seguidores tendrían por lícitas sin razón (Bukhari 5590), y las cuatro escuelas de derecho islámico los consideran prohibidos. Así que los musulmanes se vuelven hacia la voz: los nashids, la poesía y, sobre todo, la recitación del Corán. Amar la música no es un obstáculo para el islam.
Explicación completa
Lo que dijeron el Corán y el Profeta (ﷺ)
El Corán habla de «quienes compran cuentos vanos, sin conocimiento (ni sentido), para desviar (a los hombres) del Camino de Allah» (31:6). Ese es el centro de la cuestión: lo que aleja a una persona de Dios (﷾). Al Compañero Abdullah ibn Mas'ud le preguntaron por esta aleya. Dijo, por Allah (﷾), que se refiere al canto, y lo repitió tres veces (Ibn Kazir). El Profeta (ﷺ) habló de gente que vendría entre sus seguidores. Tendrían por lícitos las relaciones sexuales ilícitas, la seda para los hombres, las bebidas embriagantes y los instrumentos musicales (Bukhari 5590). Por eso las cuatro escuelas de derecho islámico consideran prohibido el canto con instrumentos musicales.
“Pero hay entre los hombres quienes compran cuentos vanos, sin conocimiento (ni sentido), para desviar (a los hombres) del Camino de Allah y burlarse (del Camino): para ellos habrá un Castigo humillante.”
Sobre quienes compran palabras vanas para desviar del camino de Allah, Ibn Kazir dice que se apartan del Corán hacia los instrumentos musicales y el canto. Transmite que a Abdullah ibn Mas'ud le preguntaron por la aleya y dijo: por Allah, se refiere al canto, y lo repitió tres veces.
Abu Amir o Abu Malik al-Ash'ari relata que el Profeta (ﷺ) dijo que habría gente entre sus seguidores que tendría por lícitas las relaciones sexuales ilícitas, la seda para los hombres, las bebidas embriagantes y los instrumentos musicales.
Sobre escuchar canciones en las cuatro escuelas. Dice que el canto con instrumentos musicales está prohibido por acuerdo de las cuatro escuelas, y cita una obra de referencia de cada una: Radd al-Muhtar de Ibn Abidin (hanafí), que considera prohibido escuchar el daff, la flauta y cosas semejantes; al-Sharh al-Kabir de al-Dardir (malikí); Asna al-Matalib de Zakariyya al-Ansari (shafií); y al-Mugni de Ibn Qudama (hanbalí). Las obras shafií y malikí que cita consideran desaconsejado (makruh) el canto sin instrumentos.
Palabras que llaman al pecado o al shirk
Antes que la melodía, el islam mira las palabras. Una niña cantó en una boda que el Profeta (ﷺ) sabía lo que ocurriría mañana. Él la detuvo en ese verso y le dijo que siguiera con lo que cantaba antes (Bukhari 5147). Solo Dios (﷾) conoce lo oculto: «Nadie en los cielos ni en la tierra, excepto Allah, conoce lo oculto» (27:65). Así que una canción está prohibida si da a una persona o a un santo lo que pertenece solo a Dios (﷾), como el conocimiento de lo oculto, o si invoca a alguien distinto de Él en busca de ayuda: «no invoquéis a nadie junto con Allah» (72:18). Lo mismo vale para las palabras que hacen atractivo el pecado o se burlan de la fe, los «cuentos vanos... para desviar (a los hombres) del Camino de Allah» (31:6). Con instrumentos o sin ellos, esas palabras están prohibidas.
Al-Rubayyi' bint Mu'awwidh relata que después de su boda el Profeta (ﷺ) vino y se sentó con ella, mientras unas niñas tocaban el daff y cantaban versos en duelo por su padre, muerto en Badr. Una de ellas cantó: entre nosotros hay un Profeta que sabe lo que ocurrirá mañana. Él dijo: deja eso, y sigue con lo que decías antes.
“Di: Nadie en los cielos ni en la tierra, excepto Allah, conoce lo oculto: ni pueden percibir cuándo serán resucitados (para el Juicio).”
““Y los lugares de culto son para Allah (solo): así que no invoquéis a nadie junto con Allah;”
“Pero hay entre los hombres quienes compran cuentos vanos, sin conocimiento (ni sentido), para desviar (a los hombres) del Camino de Allah y burlarse (del Camino): para ellos habrá un Castigo humillante.”
Lo permitido: la voz y el daff
Un día de Eid dos niñas cantaban en casa de Aisha. Cuando Abu Bakr protestó, el Profeta (ﷺ) dijo: cada pueblo tiene su Eid, y este es nuestro Eid (Bukhari 952). En otro relato del mismo día, las niñas tocaban el daff, un pandero (Muslim 892b). En una boda preguntó si no había ninguna diversión, pues a los Ansar les gustaba (Bukhari 5162). En otra, unas niñas tocaban el daff y cantaban mientras él estaba sentado con la novia (Bukhari 5147). Así que las palabras limpias cantadas con la voz están permitidas. También lo está el daff en los días de alegría como el Eid y las bodas. Algunos sabios permiten el daff también en otros momentos. Para eso, el musulmán consulta a un sabio cualificado.
Aisha relata que un día de Eid estaban con ella dos niñas de los Ansar que cantaban lo que los Ansar recitaban sobre el Día de Bu'ath, y no eran cantoras. Abu Bakr protestó por los instrumentos musicales de Satán en la casa del Mensajero de Allah (ﷺ), y el Profeta (ﷺ) dijo: oh Abu Bakr, cada pueblo tiene su Eid, y este es nuestro Eid.
El mismo relato de Aisha sobre las dos niñas el día de Eid, por otra cadena, en el que las palabras son que las dos niñas tocaban el daff, un pandero.
Aisha relata que preparó a una novia para un hombre de los Ansar, y el Profeta (ﷺ) dijo: oh Aisha, ¿no tenéis ninguna diversión? A los Ansar les gusta la diversión.
Al-Rubayyi' bint Mu'awwidh relata que después de su boda el Profeta (ﷺ) vino y se sentó con ella, mientras unas niñas tocaban el daff y cantaban versos en duelo por su padre, muerto en Badr. Una de ellas cantó: entre nosotros hay un Profeta que sabe lo que ocurrirá mañana. Él dijo: deja eso, y sigue con lo que decías antes.
La poesía, los nashids y la recitación hermosa
Al Profeta (ﷺ) le gustaban las buenas palabras bien dichas. Su poeta Hassan ibn Thabit recitaba poesía en la mezquita, y el Profeta (ﷺ) rogó por él. Dijo: oh Allah (﷾), fortalécelo con el Espíritu Santo, es decir, el ángel Gabriel (Bukhari 3212). El Corán critica a los poetas que «dicen lo que no practican», «Salvo los que creen, obran el bien, se ocupan mucho del recuerdo de Allah» (26:224-227). El Profeta (ﷺ) alabó la bella voz de Abu Musa al recitar el Corán (Bukhari 5048). Los nashids, cantos de fe cantados solo con la voz, continúan esta tradición. Algunos cantantes musulmanes publican versiones solo con voz de sus canciones, como el disco de Maher Zain Thank You Allah (Vocals Only). Algunas escuelas siguen considerando desaconsejado (makruh) el canto sin instrumentos, que es menos que prohibido (Islamweb). Así que el musulmán lo mantiene en su lugar, y el Corán va primero.
Sa'id ibn al-Musayyib relata que Umar entró en la mezquita mientras Hassan ibn Thabit recitaba poesía, y lo desaprobó. Hassan dijo que solía recitar poesía allí en presencia de alguien mejor que Umar, y Abu Hurayra confirmó que el Profeta (ﷺ) le había dicho a Hassan: responde en mi nombre; oh Allah, fortalécelo con el Espíritu Santo.
“Y a los Poetas los siguen los que andan extraviados en el Mal: ¿No ves que vagan distraídos por todos los valles? ¿Y que dicen lo que no practican? Salvo los que creen, obran el bien, se ocupan mucho del recuerdo de Allah y se defienden solo después de ser atacados injustamente. ¡Y pronto sabrán los agresores injustos qué vuelcos darán sus asuntos!”
Abu Musa relata que el Profeta (ﷺ) le dijo: oh Abu Musa, se te ha dado una de las voces dulces (mazamir) de la familia de David. El libro lo sitúa entre los relatos sobre recitar el Corán con belleza.
Una versión del primer disco de Maher Zain, Thank You Allah (2009), cantada solo con voces y sin instrumentos.
Sobre escuchar canciones en las cuatro escuelas. Dice que el canto con instrumentos musicales está prohibido por acuerdo de las cuatro escuelas, y cita una obra de referencia de cada una: Radd al-Muhtar de Ibn Abidin (hanafí), que considera prohibido escuchar el daff, la flauta y cosas semejantes; al-Sharh al-Kabir de al-Dardir (malikí); Asna al-Matalib de Zakariyya al-Ansari (shafií); y al-Mugni de Ibn Qudama (hanbalí). Las obras shafií y malikí que cita consideran desaconsejado (makruh) el canto sin instrumentos.
| Qué | Norma |
|---|---|
| Palabras que llaman al pecado o al shirk | Prohibido, con instrumentos o sin ellos |
| Los instrumentos musicales | Prohibido en las cuatro escuelas |
| El daff en Eid y en las bodas | Permitido por el Profeta (ﷺ) |
| Palabras limpias cantadas solo con la voz | No prohibido; algunas escuelas lo consideran desaconsejado |
| La poesía de buenas palabras | Permitido |
| Recitar el Corán con belleza | Alabado |
El qawwali
El qawwali es un canto devocional del sur de Asia. Se canta en santuarios y reuniones espirituales con el armonio, la tabla y el tambor dholak (Wikipedia). Se canta por devoción, pero sus instrumentos son la parte que las cuatro escuelas consideran prohibida. Algunos versos invocan a un santo en busca de ayuda, o dan a alguien distinto de Dios (﷾) el conocimiento de lo oculto. Esas palabras están mal en sí mismas, como el verso que detuvo el Profeta (ﷺ) (Bukhari 5147; 72:18). Las palabras de alabanza a Dios (﷾) y a Su Mensajero (ﷺ), cantadas solo con la voz, conservan la devoción y no pierden nada.
El qawwali es una forma de canto devocional del sur de Asia, que se canta sobre todo en santuarios y reuniones sufíes. Un grupo de qawwali canta con el armonio, la tabla y el tambor dholak, y con palmas.
Sobre escuchar canciones en las cuatro escuelas. Dice que el canto con instrumentos musicales está prohibido por acuerdo de las cuatro escuelas, y cita una obra de referencia de cada una: Radd al-Muhtar de Ibn Abidin (hanafí), que considera prohibido escuchar el daff, la flauta y cosas semejantes; al-Sharh al-Kabir de al-Dardir (malikí); Asna al-Matalib de Zakariyya al-Ansari (shafií); y al-Mugni de Ibn Qudama (hanbalí). Las obras shafií y malikí que cita consideran desaconsejado (makruh) el canto sin instrumentos.
Al-Rubayyi' bint Mu'awwidh relata que después de su boda el Profeta (ﷺ) vino y se sentó con ella, mientras unas niñas tocaban el daff y cantaban versos en duelo por su padre, muerto en Badr. Una de ellas cantó: entre nosotros hay un Profeta que sabe lo que ocurrirá mañana. Él dijo: deja eso, y sigue con lo que decías antes.
““Y los lugares de culto son para Allah (solo): así que no invoquéis a nadie junto con Allah;”
Cat Stevens: por qué dejó la música y por qué volvió
El famoso cantante Cat Stevens se hizo musulmán en diciembre de 1977 y tomó el nombre de Yusuf Islam. En 1979 subastó sus guitarras con fines benéficos y dejó la música para dedicarse a la educación y a la beneficencia. Cuando volvió a grabar en los años noventa, no usó más instrumentos que la percusión, y en 2000 hizo el disco infantil «A Is for Allah». En 2006 volvió a la música pop con «An Other Cup» (Wikipedia). Él ha dado sus razones. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 sintió que debía tender puentes entre la gente, y fue su hijo quien volvió a traer una guitarra a casa. Dice que cree que hay música haram y música halal (Al Jazeera, 2012). Las cuatro escuelas no comparten su opinión sobre los instrumentos, y el musulmán sigue las pruebas, no un nombre famoso. Aun así, sus propias palabras coinciden con el primer punto de esta página: hay música que es haram.
Cat Stevens se hizo musulmán en diciembre de 1977 y al año siguiente tomó el nombre de Yusuf Islam. En 1979 subastó sus guitarras con fines benéficos y dejó su carrera musical para dedicarse a la educación y a la beneficencia entre los musulmanes. Cuando volvió a grabar en los años noventa fue sobre temas islámicos, sin más instrumentos que la percusión; el disco infantil «A Is for Allah» salió en 2000. En 2006 volvió a la música pop con el disco «An Other Cup», el primero en 28 años.
Yusuf Islam, antes el cantante Cat Stevens, dice que después de hacerse musulmán dejó de hacer música durante muchos años. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 sintió que debía tender puentes entre la gente, y fue su hijo quien volvió a traer una guitarra a casa. Dice que en el Corán no hay una palabra para la música, y que cree que hay música haram y música halal.
Sobre escuchar canciones en las cuatro escuelas. Dice que el canto con instrumentos musicales está prohibido por acuerdo de las cuatro escuelas, y cita una obra de referencia de cada una: Radd al-Muhtar de Ibn Abidin (hanafí), que considera prohibido escuchar el daff, la flauta y cosas semejantes; al-Sharh al-Kabir de al-Dardir (malikí); Asna al-Matalib de Zakariyya al-Ansari (shafií); y al-Mugni de Ibn Qudama (hanbalí). Las obras shafií y malikí que cita consideran desaconsejado (makruh) el canto sin instrumentos.
Si te gusta la música
Nadie tiene que renunciar a nada antes de hacerse musulmán. El islam borra lo que vino antes de él, y un nuevo musulmán aprende y cambia paso a paso. Lo que el islam ofrece en lugar de la música no es el silencio. Es el recuerdo de Dios (﷾), y el Corán dice: «pues, sin duda, en el recuerdo de Allah hallan satisfacción los corazones» (13:28).
Amr ibn al-As, cerca de la muerte, dijo que antes del islam nadie le era más odioso que el Profeta (ﷺ), y que había deseado matarlo. Contó cómo acudió al Profeta para aceptar el islam. Le pidió al Profeta que extendiera su mano derecha para darle su juramento, y entonces retiró su propia mano. Cuando se le preguntó por qué, dijo que quería poner una condición: que se le perdonara. El Profeta le preguntó si no sabía que el islam borra todo lo que vino antes de él.
““Los que creen, y cuyos corazones hallan satisfacción en el recuerdo de Allah: pues, sin duda, en el recuerdo de Allah hallan satisfacción los corazones.”
Perspectivas
El islam está contra la música y la alegría
La música es un arte inofensivo que da alegría a la gente. Prohibirla es triste, se apoya en pruebas débiles, y hasta músicos musulmanes famosos no hacen caso.
El islam prohíbe toda música y todo canto.
Refutación
No es así. El Profeta (ﷺ) dejó que unas niñas cantaran y tocaran el daff en Eid y en una boda (Bukhari 952; 5147), y su poeta recitaba en su mezquita (Bukhari 3212). Lo prohibido son los demás instrumentos, y las palabras que llaman al pecado o al shirk.
Las pruebas contra los instrumentos son débiles y discutidas.
Refutación
El hadiz está en Sahih al-Bukhari (5590), y las cuatro escuelas coinciden en la norma. Unos pocos sabios, como Ibn Hazm, permitieron los instrumentos, y al-Albani escribió un libro en respuesta a ellos.
Hasta Cat Stevens volvió a la música.
Refutación
Volvió, por razones que él ha explicado, y sigue diciendo que hay música haram y música halal (Al Jazeera). La norma se apoya en el Corán, en el Profeta (ﷺ) y en las cuatro escuelas, no en las decisiones de una sola persona.
La perspectiva islámica
El islam pide que lo que escuchamos nos acerque a Dios (﷾). Acoge una voz hermosa, la poesía, el Corán recitado y el daff en los días de alegría. Se aparta de las palabras de pecado o de shirk, y de los instrumentos musicales, que las cuatro escuelas consideran prohibidos.
El Profeta (ﷺ) advirtió de gente que tendría por lícitos los instrumentos musicales, e Ibn Mas'ud dijo que 31:6 se refiere al canto.
Las cuatro escuelas coinciden en que el canto con instrumentos está prohibido.
El Profeta (ﷺ) detuvo un verso que le atribuía el conocimiento de lo oculto.
Las palabras limpias cantadas con la voz, y el daff en Eid y en las bodas, están permitidos.